El Regreso del Ranker mas Grande de la Historia Novela - Capítulo 142
Capítulo 142
# Capítulo 142: El desafío de los forajidos
Y ni siquiera habían transcurrido tres días.
Existía un tópico singular que de manera invariable permanecía en la página principal y en los tableros comunitarios: nadie más que Kaiser.
Desde el momento en que ratificó su posición en la cúspide del primer puesto dentro de la plataforma Raven, su denominación nominal emergía de forma cotidiana y sin excepción, lo cual constituía un indicador inequívoco de su preponderancia e impacto mediático actual.
—¿Cuáles son las actividades recientes de Kaiser? ¿No se han registrado actualizaciones últimamente?
Incluso transcurrir un par de jornadas careciendo de menciones explícitas al referente generaba una sensación de anomalía en el ecosistema digital.
Por consiguiente, en el instante en que un usuario particular exteriorizó su inquietud al respecto, las reacciones se precipitaron de manera masiva, semejando una expectativa latente contenida durante largo tiempo.
—¿Es certero que únicamente se ha enfocado en la repetición sistemática de cacerías tras haber sufrido una derrota estrepitosa en el Bastión de Hierro hace dos días? La última vez que se le visualizó, ¿se encontraba posicionado frente a la mazmorra del Licántropo Sombrío?
—Jajaja, ¿derrotada? Por alguna razón particular, el colapso operativo de Kaiser resulta hilarante.
—Ni siquiera el propio Kaiser logró vulnerar las formidables fortificaciones defensivas instituidas por el castellano en el Bastión de Hierro.
Dicha fortificación representaba el complejo amurallado al cual ningún agente había conseguido accesar durante un intervalo temporal cifrado en un año y medio.
Kaiser había cautivado la favorabilidad de la totalidad de los personajes no jugadores (PNJ) emplazados en Brion; no obstante, la figura del castellano constituyó un umbral infranqueable.
—El soberano del prestigioso Bastión de Hierro honra con precisión su reputación…
—Sin embargo, planteándolo con rigor, ¿qué requisitos operativos se exigen para entablar interacción con dicho individuo? Es evidente que ciertos PNJ emergen exclusivamente tras maximizar los índices de afinidad, pero este caso particular elude por completo la posibilidad de realizar un cultivo programado de dicha variable.
—Vaya, resulta previsible anticipar un periodo prolongado de espera para la subsecuente difusión audiovisual. ¿Será imperativo mantener una posición de campamento estático hasta el advenimiento de la misión de graduación?
Las interlocuciones especulativas de esta índole se prolongaron durante lapsos considerables.
Inesperadamente, una publicación emergió en el tablón digital.
[Alerta de primicia: ¡Maldita sea, Kaiser lo ha ejecutado nuevamente!]
Dado el contexto de discusión generalizada en torno al sujeto, el enunciado de la cabecera impactó con la intensidad de un vehículo pesado.
—¿…? ¿Qué intervalo temporal ha transcurrido desde su incursión en Sargis?
—¿Qué demonios ahora?
—¿Eh? Aún no se dispone de registro audiovisual.
—Contendré la respiración hasta que se efectúe la carga del contenido, ¡adelante, adelante, adelante!
—¡Por este sector! ¡Hay un usuario abatido!
—¡Es inverosímil concebir que dicho silencio correspondiera a una fase de acumulación de impulso táctico!
La sola mención nominal de Kaiser catalizaba un nivel de expectación de tal magnitud.
Dicho fenómeno culminó en un acontecimiento de alto impacto informativo.
[Transmisión en directo: ¡¡Kaiser ha entablado contacto con el castellano!!]
—……¿¡Qué!?
—¿Presumíais que sucumbiría ante una afirmación carente de veracidad? Jajaja.
—Este provocador carece de habilidad. Es de conocimiento general que su incursión previa culminó en fracaso.
—Jajaja, ¿cierto?
La notoriedad acumulada por Kaiser había saturado de forma masiva los foros de discusión, induciendo un estado de inmunización frente al sensacionalismo; en consecuencia, la comunidad ya no adoptaba una postura crédula ante cualquier supuesto.
Sin embargo, la publicación subsiguiente reconfiguró radicalmente el escenario analítico.
Se adjuntaron de forma exclusiva dos registros gráficos: el primero evidenciaba el ingreso de Kaiser al recinto fortificado flanqueado por aglomeraciones de usuarios, mientras que el segundo documentaba su posterior repliegue.
—¡¡Maldita sea, es verídico legítimamente de forma fáctica!?
—¡Insano, insano, INSANO!
—Esta evidencia visual carece de alteraciones digitales, ¿verdad? ¿Corresponde a un hecho genuino?
—He establecido comunicación directa mediante mensajería privada con contactos operativos en Sargis. Validado. El área geográfica experimenta un estado de agitación caótica en este momento.
—Evidentemente así es; ¡se trata del primer registro de su tipo vinculado al parámetro Godose en la historia!
El impacto expansivo consiguiente alcanzó proporciones monumentales.
Tanto los seguidores acérrimos de Kaiser como los participantes ocasionales convergieron masivamente en el espacio digital.
La materialización de un encuentro con el castellano de Sargis poseía una trascendencia mayúscula.
—Barian maximizó el índice de favorabilidad con la guardia con el propósito específico de acceder al soberano, ¿correcto?
—Aquel individuo permaneció acampado de forma continua durante un semestre completo con el fin de optimizar sus métricas reputacionales. ¿Es probable que en la actualidad conserve vínculos preferenciales con la totalidad de la guardia? Aun así, continúa solicitándoles actualizaciones informativas.
—Berge tampoco adoptó una postura pasiva. Movilizó la totalidad de sus redes de influencia, posicionándose inicialmente como la máxima eminencia del sector, para posteriormente descender de forma estrepitosa hacia la obsolescencia, jajaja.
—¿Por qué razón es menester traer a colación al aficionado de los simuladores de citas?
—Nooooo, ¿de qué manera el prestigio de Berge se ha degradado a tales niveles?
—Arthur sacrificó de forma directa equipamiento de categoría heroica. ¿Bajo qué lógica operativa Kaiser logró interactuar con un soberano que aplica sistemáticamente el aislamiento a los jugadores de élite?
—Oh, se ha dilucidado que el soberano responde al perfil de un devoto seguidor de Kaiser.
Efectivamente, ¿cómo se atrevería un simple mortal a eludir una convocatoria, cuando el propio Kaiser acaba de materializar dicha hazaña…?
Los jugadores situados en la vanguardia competitiva habían desplegado innumerables estrategias operativas, sin lograr siquiera que el castellano exhibiera una fracción de su presencia.
Dicha dinámica fomentó animadversiones latentes, si bien persistían motivaciones estructurales para mantener la obsesión analítica.
—Las valoraciones numéricas adjudicadas en Sargis exhiben una tacañería proverbial. No resulta sorpresivo que la totalidad de los jugadores experimente una urgencia extrema por descifrar los parámetros del soberano.
—Adicionalmente, constituye una demostración de superioridad inigualable: ¡el primer sujeto en superar la misión vinculada al soberano! Un hito de carácter épico…
—En consecuencia, ¿la concreción de dicho encuentro presupone un incremento exponencial en las métricas de clasificación escalafonaria?
—¿Eh? Afirmativo. ¿Se aproxima la consumación de una nueva asignación del primer puesto?
En comparación con los dominios de Raven y Brion, el entorno de Sargis proveía una retribución de puntajes sumamente restringida.
Si bien en los entornos previos se registraba consistentemente una calificación de rango A, e incluso rangos de categoría S en Brion, el techo operativo de la Tercera Prueba se encontraba limitado estrictamente al nivel B+.
—¿La transición de un novato proveniente de Brion hacia la misión de graduación de Sargis posee un nivel de rigor tan elevado?
—Negativo. Desde una perspectiva analítica de dificultad, se asocia objetivamente a la graduación más accesible.
—¿Bajo qué fundamentos? ¿Se debe acaso al jefe del sector, el Licántropo Sombrío, o a un factor equivalente?
—Negativo, corresponde a un proceso de graduación automatizado que evalúa cuantitativamente los logros consolidados en el territorio de Sargis.
—¿..? ¿Bajo qué premisa el tope evaluativo se restringe al rango B+? ¿Acaso entidades tales como Exterminio, Emperatriz, Santo de la Espada y Demonio Celestial se encuentran uniformemente rezagadas por debajo del rango A?
El interrogante planteado revestía total legitimidad analítica.
Los referentes de la élite de jugadores superaban con fluidez los contenidos catalogados como «asequibles»; por consiguiente, la incapacidad de rebasar la barrera del rango A carecía de consistencia lógica.
Dicha discordancia generaba un malestar agudo en los propios operadores del sistema.
«Extraño», verbalizaban.
Por el contrario, la percepción de incorrespondencia lógica era aún más profunda.
Los operadores poseían la certeza absoluta de que la envergadura de sus desempeños distaba de ser marginal.
En consecuencia, formularon la siguiente deducción categórica:
«Los participantes contemporáneos omiten una vivencia integral de la dimensión de Sargis. Subsisten múltiples variables desprovistas de descubrimiento».
«Existe un componente latente oculto al interior de dicha estructura arquitectónica».
«¿Acaso los infames forajidos resguardan una directriz secreta?»
Tal hipótesis constituía el fundamento subyacente.
Se desplegaban metodologías anómalas, tales como el Desafío de los forajidos, o situaciones donde los clasificados ofrendaban órganos anatómicos a los PNJ con el propósito de obtener accesos restringidos a la ciudadela.
Ante la ausencia absoluta de casos exitosos, la tendencia generalizada condujo al abandono masivo de la empresa…
—Insano… ¿ha logrado consolidar el objetivo de manera exitosa?
—Impresionante, de categoría legendaria.
Kaiser se erigió como el pionero.
Sus precedentes operativos ya habían generado estupor, mas la resolución de un enigma con un año y medio de latencia desató una efervescencia colosal en la comunidad.
La totalidad de los observadores manifestaba un interés imperativo por dilucidar el procedimiento ejecutado.
—Kaiser ostenta un nivel de temeridad absoluto. ¿Apenas transcurridas dos semanas operativas y ya concreta semejante hito?
—La difusión de la noticia es inminente; las corporaciones gremiales deben mantener una observación rigurosa.
—Resulta inviable ignorar un suceso de esta magnitud, jajaja.
—Mantendré posición de campamento… solicitando registro audiovisual de manera imperativa…
—¿Cuál será la apariencia morfológica del soberano? La incertidumbre resulta insoportable.
En el marco de dicha atmósfera de alta tensión térmica, un usuario de la red emitió una comunicación enfática:
[¡Alerta de última hora! ¡Kaiser ha reanudado su sesión activa!]
¿Se presuponía un repliegue operativo prolongado hasta el ciclo diurno subsiguiente? En absoluto, el retorno fue inmediato.
La emergencia de un escenario caótico era un corolario ineludible.
—Vaya, ¿en qué coordenadas específicas? ¿Cuál es su vector de desplazamiento? ¿Qué acontecimiento se desarrolla? ¿El soberano ha abandonado también el recinto?
—Apriiiisa, con celeridad.
—Ehm… ¿se desplaza en dirección al área forestal?
—Colega, mi velocidad mecanográfica asciende a quinientas palabras por minuto, ¿qué magnitud pretendes exigir, setecientas?
—Por consiguiente, ¿qué actividad se encuentra ejecutando? ¡Expón los detalles!
La respuesta a la avalancha de consultas perpetuadas mediante la reiteración constante de la función de actualización de datos se redujo a un enunciado elemental:
Cacería.
—¿..?
—No constituye una cacería ordinaria, representa una aniquilación sistemática. La ejecución de los licántropos se efectúa con la sevicia de una vendetta familiar.
—¿??
—El anzuelo ha surtido efecto definitivo.
—¿Bajo qué motivación?
—Desconocido. Erradica las agrupaciones de enemigos exhibiendo una expresión jocosa.
—Yo también opero dentro de Sargis, su afirmación es certera. Un licántropo emergió, procedió a interceptarlo, y de manera instantánea se proyectó una daga en trayectoria balística acompañada de una deflagración de energía umbría. Al girar el eje visual, Kaiser arremetía con la conducta de un desquiciado clínico. Una secuencia equiparable al género de terror cinemático.
—Un momento, ¿tienes registro visual del suceso? Afirmativo.
—El volumen de bajas de licántropos ocurre con tal celeridad que la localización de especímenes se ha tornado compleja. La tasa operativa de cacería es genuinamente demencial.
—¿?????
—Un sujeto exteriorizando hilaridad mientras secciona especímenes lupinos en el interior de un entorno forestal selenita… oh…
Las maniobras carentes de lógica aparente catalizaron cuestionamientos, los cuales fueron descartados con prontitud por la masa.
Resultaba inadmisible concebir que se limitara a una fase cinegética convencional.
Debía subyacer una misión específica. Un objetivo susceptible de ser descubierto.
Tal fue el razonamiento adoptado.
No obstante…
Día 4……. Por el amor de los dioses, permitidme cazar también a mí…
Maldición, selección léxica errónea. Absteneos de filtrar información de identificación personal, estimado Kaisinita.
Con el transcurso secuencial de las jornadas —primera, segunda, tercera y cuarta—, la tónica persistió.
Kaiser perseveró en el rastreo metódico de la masa forestal, ejecutando labores cinegéticas de manera ininterrumpida.
Dotado de una obstinación extrema.
Presindiendo de cualquier interacción colateral con el complejo fortificado o el núcleo urbano, eliminando tiempos muertos de forma absoluta, concentrando su vector operativo en la extinción de los puntos de respawn de licántropos.
«—…¿Qué demonios se encuentra perpetrando Kaiser?»
«—Se ignora. Al menos se abstiene de sustraer recursos ajenos, por lo que resulta imperativo mantener la concentración; las entidades hostiles capitalizarán cualquier atisbo de pasividad.»
«—¿Quizás se halla en curso una misión críptica? Se encuentra explorando el entorno en busca de un elemento específico.»
«—…¿Percibes acaso patrones visuales asociables a una labor de ‘exploración’? Desde mi perspectiva, ostenta la conducta de un individuo que alberga un rencor visceral hacia la fauna lupina.»
«—Con un grado extremo de perplejidad, he permanecido en sesión continua durante tres jornadas completas de observación; no se registra labor de rastreo, se trata de una cacería prístina.»
La persistencia de dicha conducta anómala disipó de manera orgánica el interés general.
De este modo, los residentes locales de Sargis terminaron por relegar la atención prestada a las acciones de Kaiser.
Carecía de utilidad pragmática continuar la observación en el estadio actual; lo prudente era diferir la atención para fases posteriores.
Dicha circunstancia potenció de manera exponencial la magnitud del impacto posterior.
[El plenilunio definitivo asciende en el firmamento.]
[La atracción gravitacional del plenilunio convoca a los forajidos.]
«—Una jornada adicional y dichos engendros nos concederán tregua temporal.»
«—Saturado de… ¿cómo?»
«—¿Cómo?»
Durante la jornada final del ciclo de luna llena.
Kaiser —quien había sido catalogado de manera categórica como un sujeto abocado exclusivamente a la repetición indefinida de cacerías— modificó de forma concluyente su patrón táctico.
El líder de los forajidos, ataviado con paramentos talares, avanzaba en vanguardia flanqueado por su legión subordinada.
Kaiser operaba en la retaguardia, manipulando mecánicamente un arma punzocortante mediante movimientos recurrentes de lanzamiento y recepción.
«—Es inviable… ¿acaso?»
Una intuición fulgurante cruzó por el colectivo de observadores.
¡Desplazamiento cinético seguido de impacto seco!
El artefacto arrojado por Kaiser se incrustó con precisión milimétrica en la región cervical posterior del líder.
El sujeto detuvo su progresión cinética.
Al intentar retrotraer la extremidad superior con el propósito de extraer el objeto…
Trayectoria de retorno y captura.
El arma fue arrancada de su emplazamiento, describiendo una trayectoria balística de retorno idéntica a un bumerán, hasta asegurar su posicionamiento definitivo en la empuñadura de Kaiser.
[…Saludos……. de qué forma… os atrevéis…!]
La estructura somática del líder forajido experimentó un proceso de oscurecimiento progresivo impulsado por una furia paroxística.
[Pereced… entidades humanas… agentes disruptivos… ejecución…]
Las hordas de forajidos convergieron en formación de desborde, circundando el perímetro táctico del grupo de Kaiser.
Entidades infernales dotadas de facies grotescas que emanaban una densa atmósfera amenazante, induciendo un escalofrío en la totalidad de los espectadores remotos.
—Atención —pronunció Kaiser, exhibiendo una gesticulación risueña—. Iniciemos las hostilidades.
¿Había procesado la dimensión real del escenario?
La musculatura facial del líder contrajo espasmódicamente sus facciones, mutando hacia un semblante de extrema letalidad.
La totalidad de los forajidos no fue el único contingente en responder al estímulo detonante.
Los usuarios que presenciaban el desarrollo con expresiones de atónita estupefacción recuperaron finalmente la capacidad de reacción.
Uno de ellos articuló balbuceos inconexos de manera sostenida hasta que un segundo operador vociferó a plena potencia:
—¡¡Kaiser ha dado inicio al Desafío de los forajidos!!
—¡¡¡Uoooooh!!!
—¡¡Insano!! ¡¡Ha perdido la cordura de forma irreversible!!
Las expresiones de júbilo estallaron de manera omnidireccional.
Tras el transcurso de un año completo, el Desafío de los forajidos se encontraba nuevamente activo.
Comments for chapter "Capítulo 142"
MANGA DISCUSSION
Madara Info
Madara stands as a beacon for those desiring to craft a captivating online comic and manga reading platform on WordPress
For custom work request, please send email to wpstylish(at)gmail(dot)com
