El Apocalipsis Necesita de un Profesional Novela - Capítulo 41
Capítulo 41
## Capítulo 41: Una reputación que crece sin control
Tras concluir mi audiencia privada con el Comandante, regresé a la academia militar solo para ser interceptado por una extraña e imperceptible sensación de anomalía.
¿Qué demonios?
¿Por qué los cadetes me miraban con esas expresiones persistentes y penetrantes?
La respuesta provino de Platón, quien aguardaba justo afuera de mis habitaciones privadas.
—Esas no son miradas persistentes, lord Haydam. Son muestras de respeto.
Fruncé el ceño ante sus palabras.
—¿Respeto, de repente?
—Como resultado de esta simulación de entrenamiento, el número de cadetes que lo respetan ha aumentado considerablemente.
Ah. ¿Debido a que una vez más había ganado la simulación de entrenamiento mediante la eliminación de todo el equipo contrario?
La última vez que vencí, simplemente se burlaron de mí. Ganar dos veces seguidas y por fin comprenden que no se trató de una casualidad, ¿eh?
Aun así, hablar de respeto parecía excesivo.
—Me complace que los resultados de este entrenamiento al menos hayan sido reconocidos. No obstante, no constituyó ninguna estrategia trascendental como para merecer el calificativo de «respeto», ¿o sí?
Había ganado al final, en efecto; pero tal como el Comandante había señalado, una estrategia que utilizaba a un niño como cebo difícilmente merecía la aprobación favorable de los cadetes de la academia.
Habría resultado perfectamente normal que la catalogaran como deshonesta o poco ética.
Sin embargo, los cadetes con los que me había cruzado momentos antes habían manifestado una actitud sorprendentemente moderada al respecto.
A pesar de ello, las declaraciones subsiguientes de Platón resultaron aún más desconcertantes.
—He estado esperando aquí para disculparme con usted precisamente en relación con ese asunto.
—…¿Qué?
¿Disculparse por ser objeto de respeto en lugar de críticas?
¿Una promesa?
La única promesa acordada con Platón consistía en… ¿que se convertiría en mi ayudante tras la graduación?
—¿Está sugiriendo que ya no le es posible asumir el puesto de ayudante?
—No. Ese sigue siendo un propósito que deseo firmemente llevar a cabo.
¿Entonces cuál es el motivo?
—¿Qué compromiso ha incumplido, por lo tanto?
—Usted me solicitó que guardara silencio acerca de su lesión.
Había omitido por completo un asunto de tal insignificancia.
—Así es.
En el instante en que respondí con serenidad, Platón se inclinó de inmediato por la cintura en una reverencia perfecta de noventa grados.
—Lamento profundamente lo ocurrido. Se lo comuniqué a los demás cadetes. Les informé que su lesión aún no se ha sanado por completo. Aquellos que lo escucharon comenzaron a respetarlo —sin distinción de edad— por continuar participando en el entrenamiento en favor del honor de otro cadete, aun con un estado físico semejante. La culpa recae enteramente sobre mí.
Mh.
El contenido de la disculpa resultaba singular, pero…
En otras palabras, Platón se había encargado de gestionar mi imagen pública ante los cadetes por iniciativa propia.
Menuda fortuna la mía que Platón posea esa obstinada personalidad que antepone sus convicciones personales a una promesa.
Cualquiera en la academia conocía de sobra la excesiva rigidez de Platón como para descartar cualquier elogio infundado de su parte.
Viniendo de él, el relato revestía absoluta veracidad.
Gracias a la intervención de Platón, obtuve una optimización gratuita de mi imagen y, simultáneamente, él contrajo una deuda de conciencia por quebrantar su palabra. Un saldo favorable en todos los sentidos.
Aun así, convenía adoptar la postura del superior magnánimo en esta circunstancia.
—Si eso es todo, no le otorgue mayor importancia. Incluso de no haber mediado palabra alguna, el resto lo habría advertido tarde o temprano.
—Lord Haydam…
—Si el asunto continúa inquietándole de este modo, me gustaría solicitarle un favor.
El rostro de Platón se iluminó de forma ostensible.
—¿De qué naturaleza es dicho favor?
Instantes después, su semblante volvió a ensombrecerse.
—Si está a punto de pedirme que vuelva a propalar comentarios a espaldas de terceros…
Evidentemente, se encontraba aterrorizado ante la perspectiva de recibir una orden para difundir nuevos rumores.
Al parecer, la difamación contra otros contravenía radicalmente su naturaleza.
Desde luego, carecía de toda intención de encomiarle una tarea semejante. Este episodio había demostrado de manera fehaciente que Platón carecía por completo de aptitudes para la maledicencia.
—Nada de eso. La ceremonia de graduación se aproxima, ¿es correcto?
—Así es, señor. Es correcto.
Platón habló con un dejo de orgullo.
—Pronto concluiré mis estudios en la academia militar. Concluida nuestra primera campaña de subyugación, tendremos la potestad de seleccionar nuestras propias asignaciones, de modo que en ese momento presentaré mi postulación para convertirme en su ayudante, lord Haydam.
Aun careciendo de cualquier rango militar en ese momento, él ya barajaba la posibilidad de postularse como mi ayudante.
Cierto es que tenía previsto la obtención de un grado a partir de la próxima campaña. Independientemente de la jerarquía que mi dictador padre determinara asignarme, en calidad de oficial de operaciones me ubicaría al menos en el nivel de batallón: capitán o mayor, tal vez.
Sin embargo, el favor requerido no guardaba relación alguna con el periodo posterior a la graduación.
Su designación como ayudante constituía ya una decisión invariable.
—La solicitud que deseo formularle no concierne al periodo posterior a la graduación.
—Entonces…—
—Tengo entendido que usted pronunciará el discurso de graduación este periodo. ¿Es verídico?
Platón adoptó la expresión de quien recibe una información imprevista.
—¿El discurso de graduación, señor?
—Afirmativo.
—Lo pronunciaré, pero… ¿qué clase de favor ameritaría semejante condición…?
Exhibiendo un semblante colmado de zozobra, Platón aguardó mi respuesta acompañada de una sonrisa.
Tras despedir a Platón, me desplomé sobre el lecho en mis aposentos privados.
Por fin, un respiro.
Había permanecido un lapso considerable internado en el hospital tras recibir el impacto de bala de ese maldito jugador de la facción Unicornio, pero la excesiva vigilancia de terceros en dicho recinto impedía cualquier relajación genuina.
Bien pensado, incluso en la residencia del Comandante me había visto constreñido a mantener una actitud interpretativa de forma constante. Este recinto privado representaba acaso el único espacio dotado de verdadera autonomía.
Esto suscita una reflexión… sigo precisando el diseño de un mecanismo de contramedida frente a dicho jugador de la facción Unicornio.
El objetivo designado en su intento de ejecución había sido la Chica Ermitaña, bajo el argumento de que «aún no albergaba la intención de perjudicarme».
No obstante, resultaba imprudente fundamentar mi seguridad en la presunta benevolencia temporal que él manifestara hacia mi persona, ¿o acaso procedía actuar de otro modo?
En ese preciso instante, una señal emitida por la sala de chat pública resonó en el dispositivo.
SHIN
¡Tengo una pequeña propuesta para todos~!
¿Una propuesta?
Shin, el usuario adscrito al Área Amor.
Su comportamiento siempre denotaba una anomalía subyacente.
Transmitía la impresión de incrementar artificialmente su nivel energético en cada intervención verbal.
Incluso Protector del Hogar había manifestado incomodidad ante su presencia, de modo que la percepción no era exclusiva mía.
Habiendo mantenido un perfil discreto hasta el momento… ¿formulaba de improviso una propuesta?
El intercambio subsiguiente revistió interés incluso para mi criterio.
SHIN
¡Escuchen, he constatado que nuestra Área Amor carece de barreras interzonales!
La demarcación limítrofe más próxima al Área Amor corresponde a… la Zona Tabaco, habitada por Protector del Hogar.
Con posterioridad al Primer Apocalipsis, la superficie territorial disponible para la humanidad se redujo drásticamente. A excepción de la isla flotante correspondiente al Área Unicornio y el sumergible colosal del Área Cerveza, la totalidad de la población se hallaba concentrada en una masa terrestre equivalente a las dimensiones de la península de Corea, compartimentada en zonas.
Si el Área Cola, situada en el extremo septentrional, se localizaba de forma aproximada bajo la provincia de Hamgyong del Norte, la más próxima a nuestra posición correspondería al Área Cocaína en las inmediaciones de la provincia de Gangwon.
Sobre dicha región flotaba el Área Unicornio, mientras que en los alrededores de Busan se emplazaba la Zona Cuchillo.
El Área Amor y la Zona Tabaco se situaban aproximadamente en la demarcación de la provincia de Gyeonggi, al tiempo que las Zonas Pollo y Caramelo se hallaban en las proximidades de la isla de Jeju.
Sea como fuere, el sujeto más próximo a Shin dentro del Área Amor era Protector del Hogar.
Pese a ello, aun tras la difusión del mensaje de Shin donde verificaba la inexistencia de barreras, Protector del Hogar seguía sin manifestarse en el chat.
Habitualmente, dicho individuo verifica las comunicaciones de manera instantánea…
Habiendo cesado su condición de desempleado, cabía la posibilidad de que se viera imposibilitado para emitir una respuesta inmediata. Sin embargo, la suposición de una ocupación «fortuita» coincidente con la emisión del mensaje de Shin resultaba poco verosímil.
Tampoco me había dirigido comunicación alguna en fechas recientes.
O bien había acontecido un incidente, o ya se había comunicado con Shin… ¿cuál de ambas hipótesis era la correcta?
Ante la ausencia de respuestas, Shin procedió a remitir una nueva comunicación.
SHIN
Por consiguiente, deseaba plantearles una propuesta a todos ustedes~
La interlocución concluyó momentáneamente en ese punto.
Solo entonces los restantes participantes comenzaron a comparecer de manera secuencial.
DENTIST
¿A qué tipología de propuesta haces alusión?
SSAPASUBLE
Expón de una vez en qué consiste la propuesta
De modo que los demás usuarios también supervisaban las transmisiones de Shin.
Ante la requisitoria sobre la naturaleza de la propuesta, Shin replicó.
SHIN
¡Reunámonos!
¿Reun… irnos?
¿Qué clase de elucubración pasa por su mente?
Mi desconcierto no fue aislado; la actividad en el chat se paralizó de forma abrupta durante unos instantes.
Drogadicto fue el primero en contestar.
DRUGGY
¿Reunirnos…?
DRUGGY
¿Te refieres a un encuentro físico real?
SHIN
¡Exacto! Todos albergamos curiosidad mutua, ¿no es así?
DRUGGY
¿Y con qué propósito específico una vez congregados?
SHIN
SHIN
¿Acaso ninguno de ustedes ha realizado un encuentro presencial derivado de entornos de juego digital? jajaja
¿Su pretensión consistía en concertar un encuentro informal presencial con otros jugadores?
IWONTCRYITSCARDIO
¡Vaya! Jamás he participado en un encuentro presencial. ¡Parece entretenido!
El representante de la Zona Pollo emitió una respuesta favorable, en contraste con las restantes reacciones ante la frívola propuesta de Shin, las cuales distaron de ser benévolas.
SSAPASUBLE
Este individuo posee pájaros en el tejado
DRUGGY
Jamás efectué encuentros presenciales con anterioridad a estos acontecimientos…
DENTIST
Lamento emitir este juicio, pero tu expresión denota una deficiencia severa en materia de piezas dentales.
Mientras el chat se colmaba de réplicas acerbas, Ssapasuble atribuyó la iniciativa de Shin a una simple ingenuidad de carácter superficial. Mi perspectiva difería radicalmente.
Resultaba inverosímil que hubiera constatado la inexistencia de la barrera con tanta celeridad sin cimentar un propósito subyacente.
Shin albergaba inequívocamente una finalidad específica al proponer la reunión.
El hecho mismo de haber verificado previamente las condiciones de la barrera evidenciaba la naturaleza calculada de su intención.
¿Cuál es su motivación para entablar contacto con los demás jugadores?
De haber verificado la disolución de las barreras, mi actuación inicial se habría orientado a consolidar los sistemas de defensa propios.
Carecía absolutamente de propósitos dirigidos a contactar con usuarios de otras demarcaciones antes de la irrupción del Segundo Apocalipsis.
En ese estadio temporal, todos constituíamos meros infantes de diez años con deficiencias críticas tanto en recursos de poder como en infraestructura.
Shin… ¿qué probabilidad existe de que esta entidad [texto borroso] incorpore asimismo a un sujeto adulto [texto borroso] equiparable al individuo de la facción Unicornio?
Manteniendo mis reservas respecto a los móviles de Shin, Drogadicto intervino en primera instancia.
DRUGGY
Si persigues una finalidad determinada, preferiría que manifestaras total franqueza al respecto.
SHIN
¿Una finalidad?
DRUGGY
Tu proceder resulta sumamente sospechoso en este momento, ¿eres consciente de ello…?
SHIN
Vaya, únicamente formulé la propuesta impulsado por benevolencia.
A pesar de los cuestionamientos de Drogadicto, Shin replicó con una actitud de desinteresada nonchalance.
SHIN
Todos constituimos una colectividad unida por el destino que de manera sobrevenida se materializó en el interior de un videojuego en una fecha determinada.
SHIN
Si carecemos de la capacidad para confiar recíprocamente, ¿cómo pretendemos neutralizar la amenaza apocalíptica ulterior?
DRUGGY
¿Bajo qué criterios se supone que debo confiar en ti, o en cualquiera de los presentes? Hace apenas un breve lapso tomamos conocimiento de la presencia de dos Adictos a la Dopamina en este entorno.
Vaya, de modo que mi persona volvía a ser objeto de mención.
DRUGGY
El Adicto a la Dopamina constituye un hedonista notorio y
DRUGGY
Asimismo, al ponderar su absoluta omisión de explicaciones incluso cuando la totalidad de la sala debatía acaloradamente en torno a la existencia de dos Adictos a la Dopamina, resulta manifiesto que carece de cualquier voluntad de cooperación con nosotros, ¿verdad?
SHIN
Tampoco abrigo la convicción de que el Adicto a la Dopamina adopte una postura colaborativa…
DRUGGY
¿Y qué hay de ese tal Tibalom ubicado supuestamente en la Zona Cuchillo? Su patrón de exclusividad al comunicarse únicamente con el Adicto a la Dopamina ha resultado anómalo desde su génesis. Protector del Hogar, quien continúa inubicable, ostenta asimismo reputación como adepto del Adicto a la Dopamina, al igual que Ssapasuble.
SSAPASUBLE
¿Por qué se me involucra en esta controversia cuando permanezco en este espacio en absoluta reserva?
Constituía la primera ocasión en que atestiguaba a Drogadicto intervenir de forma tan profusa.
SHIN
Ejem, manifesté inicialmente mi condición de admirador del Adicto a la Dopamina, pero me limitó a ser un jugador bienintencionado…
Shin articulaba justificaciones diversas cuando Drogadicto irrumpió con una revelación contundente.
DRUGGY
Shin, al parecer asumes la premisa de que desconozco tu identidad.
DRUGGY
Te conozco.
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